Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Mateo 20:28
Por la gracia recibida, he tenido la oportunidad de servir al Señor como pastor, junto con mi querida esposa, Ana Cristina, y nuestros hijos, Caleb (16 años) y Ana Elita (3 años). Servimos al Señor en la Iglesia Bautista Evangélica, en Serra do Doutor y Maxixe, campo misionero de la Iglesia Bautista de Campo Redondo (RN), bajo la responsabilidad del pastor Iranildo.

Llevamos año y medio en esta congregación, con una visión misionera y pastoral, por invitación del pastor Iranildo, y desde hace tres meses vivimos en la comunidad, todavía en el proceso de hacer amistades para ofrecer estudios bíblicos. Soy barbero y uso mi profesión para acercarme a la comunidad.
Por ahora hacemos cultos al aire libre y en las casas de los hermanos, visitas, estudios bíblicos y encuentros de matrimonios, y además desarrollamos la enseñanza con la creación de nuestra Escuela Bíblica, con el objetivo de tener una iglesia firme en la Palabra de Dios.
Tengo cincuenta años; me convertí a los diez y desde muy pronto participé en la obra del Señor. Mi esposa tiene cuarenta y ocho años y se convirtió a los diecisiete. Nos casamos en 2001 y nos comprometimos a dedicar nuestra vida a la obra del Señor.
Somos hijos en la fe de la Iglesia Bautista Fundamentalista de Currais Novos (RN), de la que me hice cargo tres veces en ausencia de pastor; alabo a Dios por esa oportunidad. Hoy estoy terminando mis estudios de teología en el Seminario Charles Spurgeon, en la capital, Fortaleza (CE). En 1996 hice un curso bíblico intensivo en el Seminario Bautista de Cariri (Juazeiro, CE).
Nuestra oración es por valor y sabiduría, y por nuestros hijos; que el Señor nos conceda el privilegio de ganar almas para el Reino de Cristo.
Alabamos a Dios por la oportunidad de servir al Señor con la misión Acre; hemos sido muy bendecidos. Que Dios os siga bendiciendo; alabamos a Dios por vuestro amor y cuidado por los siervos de Dios que están en el campo misionero.
«Quien no vive para servir no sirve para vivir» (autor desconocido).

